martes, 14 de junio de 2011

Sobre el Dadá


Para Dietmar Elger, el Dadá no era un movimiento exclusivamente artístico sino literario, musical y filosófico. “Era todo eso y al mismo tiempo todo lo contrario… A grandes rasgos, el período de actividad del movimiento dadaísta puede establecerse entre 1916 (año en que se funda en Zurich el cabaret Voltaire)  y comienzos de los años veinte, época en la que en París se da por finiquitado el dadaísmo…”.[1]

Hana Höch

En Rastros de Carmín, una historia secreta del siglo XX, Greil Marcus sostiene que el ‘dadá , complejo movimiento internacional, fue esencialmente un ataque a las tradiciones tanto artísticas como políticas. Sus primeras actuaciones públicas fueron pensadas para ultrajar lo convencional, pero todas las manifestaciones tenían en común un comportamiento antisocial, el nihilismo y un deseo de provocar una gran conmoción…’.

El dadá fue una leyenda de libertad sólo después del hecho; en el momento en que ocurrió era un mito gnóstico del siglo XX. Era una historia secreta no sólo de la Gran Guerra sino de toda la poesía de tengo-una-cita-con-la-muerte escrita para extraer un significado de la guerra, o en términos dadá, para justificarla.[2]


Raoul Hausmann

Raoul Hausmann 
El clima político que se vivía en Europa a principios del siglo XX fue propicio para la expansión del fotomontaje dadaísta, que se desarrolló en Berlín, París y Moscú, donde adquirió distintos nombres; por ejemplo, el renombrado fotógrafo John Heartfield nombraba a sus imágenes como Foto-Graphik, Foto-Plakat o Foto-Einbäde.[3] En la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el fotomontaje fue nombrado como constructivismo y se puso al servicio ideológico del partido comunista.


[1] Dietmar Elger Dadaísmo Ed. Taschen., p. 6
[2] Greil Marcus, Rastros de Carmín, una historia secreta del siglo XX. Barcelona. Anagrama, 2005, p. 208
[3] Frizot, A new History of Photography Printed in Italy. Ed. Köneman, 1998., p. 431





miércoles, 26 de enero de 2011

Sobre el bisonte y la realidad virtual. Frente a la escena.




En el texto Del Bisote a la realidad virtual, escrito por Roman Gubern, se nos presenta un panorama sobre la relación que hemos sostenido con las imágenes, como productos culturales. El texto es un análisis de la evolución histórica de la imagen, y va desde los conceptos griegos hasta abarcar la llamada imagen virtual.
Del primer capítulo, intitulado Frente a la Escena, destacamos que de acuerdo a este autor, las industrias culturales transnacionales están tratando de imponer una especie de "uniformización estética e ideológica planetaria". Es decir, el gusto por algunas imágenes, y esto habría que subrayarlo tal cual lo hace Gubern, se nos impone desde esos centros de producción visual y cultural, que han logrado penetrar el imaginario colectivo de casi todo el mundo. La estética y la música pop se imponen desde el centro a las periferias.
Asimismo, el autor indica que esta profusión de imágenes en tercera dimensión, imágenes virtuales podrían hacer que nuestras primeras ima´genes bidimensionales parezcan insuficientes o bien aburridas.
El llamado hiperrealismo y la realidad virtual nos están entregando aparentemente copias fidelísimas de la realidad . Y esto constituye, de acuerdo a Gubern, el engaño de los sentidos, el engaño a la inteligencia.
"Se quiere hacer creer al observador colocado ante la imagen que está en realidad ante su referente y no ante la copia".
Sin embargo, el espectador debe ser muy consciente de que se encuentra ante un simulacro, ante una copia muy bien hecha que intenta persuadir nuestros sentidos. Hoy en día podemos apreciar este tipo de imágenes de manera frecuente en algunos museos, como es el caso del Papalote, en su pantalla IMAX y su domo digital, que entretienen a la gente además de otorgarles ciertas experiencias que las generaciones pasados no tuvieron. Este tipo de imagen, fascinantes e inquietantes se ven en distintos escenarios, no sólo como el mencionado, sino en aquellos relacionados a las pulsiones sexuales, a lo lúdico, en el caso de loss videojuegos, a lo científico, en el caso de varias disciplinas, como la arquología y la medicina.
En algunos casos, este tipo de imagen se torna críptica e incomprensible para muchas personas, por lo que Gubern no duda en calificarla de imagen laberinto, es decir, "aquella que no dice lo que muestra o lo que aparenta, pues ha nacido de una voluntad de ocultación, de conceptualidad o de criptosimbolismo".
Sobre la evolución del concepto imagen, Gubern indica que en el antiguo Latín, la palabra Imago se utilizaba esta palabra para hablar lo mismo de imagen, sombra y alma. Y la palabra griega Eidos, significaba a la vez idea (proyecto o modelo) y apariencia (como imagen u objeto) que es el origen etimológico de idolatría, idolomanía y de las imágenes eidéticas.
Del gesto de la doncella de Corinto, que pinta la silueta de su amado para conservar la imagen ante la ausencia, tenemos ya la presencia de lo virtual, o como diría Philippe Quéau, lo que está en potencia de ser. Gubern afirma que las leyendas sobre la pintura, fundamentaron la crítica de Platón hacia las representaciones visuales por estimarlas como un engaño a los sentidos, crítica que el filósofo griego detalló en la Alegoría de la Caverna, de la cual hablaremos más adelante.
Otro de los temas que aborda el catedrático e investigador español, es el de las pulsiones escópicas e icónicas, sobre las que dice que una responde a ese irresistible apetito de los seres humanos por ver, y refuerza su dicho con la alegoría bíblica de la mujer de Lot. Ver, mirar, nos causa miedo, pero también, y en muchas ocasiones fascinación. Somos "glotones ópticos" que caemos en los extremos de la iconomanía, de la iconofilia o idolomanía.
Y sobre la llamada Pulsión Icónica, el autor agrega que ésta es todavía un grado más elevado de formalización cognitiva en la cual vemos formas figurativas en los perfiles aleatorios de las nubes, estrellas o puntos luminosos. "La pulsión icónica revela la tendencia natural del hombre a imponer orden y sentido a sus percepciones mediante proyecciones imaginarias".

jueves, 13 de enero de 2011

Fotografía narrativa

Duane Michals, fotógrafo norteamericano de formación autodidacta es para quien esto escribe el mejor exponente de lo que podría denominarse como fotografía narrativa, incluso su obra es calificada como conceptual y de índole filosófica.


Michals destaca por incorporar a su obra textos que le otorgan sentido a las imágenes y a la vez, esos textos nos permiten jugar con el significado de las mismas imágenes.









Las imágenes fotográficas de este autor son una invitación para explorar las posibilidades del registro fotográfico. Michals crea escenarios en espacios urbanos donde pone en juego su imaginación al inventar breves historias cuyo final sorprende al espectador.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La imagen en crisis, información y/o estética



La imagen informa, educa, pero también mediante ella se imponen criterios, prejuicios. El problema surge cuando las imágenes -en la búsqueda de la plasticidad- nos provocan confusión, ya que no acertamos a definir cuál es su esencia, debido en gran parte a la mezcla de estilos, a la hibridación, a la apropiación y la resignificación mediante los remakes de la época que nos ha tocado vivir. Esto indica una crisis de la imagen en cuanto a su clasificación y estudio.

Para algunos investigadores, entre los que destaca Pepe Baeza, en la actualidad la imagen está en crisis. Los estilos se han fragmentado, roto. Hoy en día es muy frecuente observar imágenes cuya esencia es contradictoria. Las imágenes que Oliverio Toscani trabajó durante su paso por Benetton provocaban una gran polémica porque había imágenes que se extrajeron de su ámbito original para ubicarse dentro del ámbito publicitario. 

En la ya mítica campaña de Benetton, nos encontramos con una imagen de tipo híbrido, una imagen que rompía las clasificaciones y se instalaba entre lo informativo y lo estético. De acuerdo a Pepe Baeza las imágenes de Benetton se constituyen en el exponente máximo de tres categorías comunicativas distintas: periodismo, publicidad y arte, y contribuyen de paso, a dinamitar los límites entre las tres. 

Es la comunicación persuasiva la que domina estos géneros, la que domina este juego y la que obtiene un beneficio práctico. No se trata de favorecer la interrelación de estéticas para que se enriquezcan con el intercambio (aunque ésta pueda ser la consecuencia positiva y de progreso de una iniciativa de índole persuasiva y de control).


Sin embargo, se debe tomar en cuenta que la imagen icónico-visual, por sus mismas características, impone, como afirma Diego Lizarazo, una semántica más vasta, porque no sólo tenemos representaciones que atienden a lo mimético y lo referencial, como en el caso de la fotografía, sino que también abundan las expresiones estéticas, pláticas que aluden a lo expresivo, a lo abstracto, a lo surrealista.

Interpretaciones icónicas, el lienzo guadalupano

En Interpretaciones Icónicas, obra coordinada por Diego Lizarazo,  Margarita Zires, profesorea investigadora de la UAM-Xochimilco, nos ofrece un interesante texto donde aborda las resignificaciones que distintos artistas plásticos han elaborado sobre la imagen de la Virgen de Guadalupe. Dichas resignificaciones donde se altera y transforma el "cuerpo-signo" de la Guadalupana nos informan sobre los cambios constantes que presenta esta imagen de acuerdo a las "épocas y movimientos sociales que se la apropian".

Obra de Enríque García Saucedo

En las imágenes que ilustran dicho texto podemos observar la creatividad que despliegan diversos artistas plásticos para desacralizar la imagen institucional de la guadalupana, ello con el fin de hacerla más personal, más íntima, más cercana.


De acuerdo a la lectura, si consideramos a la imagen de la Virgen como un signo, y la relacionamos con la noción de estructuralidad, veremos que un signo no es una estructura cerrada, limitada; es decir, no es fija en el tiempo, sino que los elementos que la constituyen pueden variar, y con ello se tranforma su estructuralidad. Es decir, el signo no poseee una estructura estable y puede entrar en contacto con otros elementos que, al alterar el significado, buscan alterar el significante.

Las imágenes sufren alteraciones de acuerdo al contexto donde se les mira y se les resignifica.

Esquema sobre la imagen y los conceptos que se derivan de ella

Imagen (gráfica, mental, onírica, visual)

                    Representación mental
                     (ideas, proyectos, sueños)

                     Representación icónico-lingüística
                      Comunicación escrita y verbal 
                      (lenguaje, signos lingüísticos,    
                      narrativa, poesía, etcétera)

                     Representación Icónico-visual
                     Comunicación gráfica.
                     Bidimensional y tridimensional
                    (dibujo, pintura, escultura, fotografía,
                     virtual, multimediática)


Características de la imagen de acuerdo a la percepción del emisor y el receptor.
En nuestro afán por clasificar toda obra producto de la inteligencia y la creatividad humana, así como de la naturaleza, hemos optado por tipificar el contenido de las imágenes. De tal modo, la imagen puede ser tanto informativa como estética; es decir, la imagen puede tener una sola de estas características, o bien poseer ambas. En el caso de la imagen lingüística, tanto lo informativo como lo estético se pueden apreciar en las imágenes literarias de algunas novelas o poesías.
En el caso de las imágenes gráficas, icónico-visuales la mayor parte de nosotros obtenemos un placer estético al contemplar sólo la belleza o las cualidades de la obra, sin embargo, la imagen icónico-visual también nos provee de información, como es el caso de los diagramas, los esquemas, las fotografías, o los símbolos que se encuentran en algunos grabados, pinturas o dibujos 
Cuando nos detenemos a apreciar una imagen, cuando la analizamos, estamos elaborando una “operación semántica”, es decir, estamos tratando de obtener información mediante los trazos, los colores, las formas, los detalles. Todo ello nos ofrece datos sobre la imagen, datos que nos dan información y nos causan placer o repulsión.
Para Diego Lizarazo, la semántica de las imágenes apela también al contexto donde se produce o analiza una imagen, a los usos de la misma, a lo simbólico. La imagen no puede decir, sin mostrar. Toda elaboración icónica es también una elaboración plástica. Para reforzar esto, recuerden las lecturas sobre las diversas interpretaciones de la imagen de la Virgen de Guadalupe, así como la relacionada a la blanquitud de la imagen”, donde el Bolivar Echeverría nos da la referencia de los usos simbólicos, políticos y sociales que se le dan a ciertas imágenes para que sean aceptadas en un entorno. De la lectura podemos desprender que las imágenes que se producen en ciertas sociedades llevan carga política que demanda cierto comportamiento, cierta actitud por parte de los ciudadanos. 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La imagen pornográfica

  El Origen del Mundo, de Gustave Courbet (1865-1866)

De acuerdo a Roman Gubern, la imagen pornográfica es la representación icónica del falo en erección y de las prácticas sexuales, lo cual ya se daba en la antigua Grecia y en la Roma paganas. La reproducción visual del falo y las prácticas sexuales se dio de manera generosa en la cultura hindú. De hecho, se puede considerar que las imágenes más antiguas donde se representan actos sexuales se encuentran en algunos templos hinduístas como el de Khajuraho.  En el templo de Kandariya Mahadeva, que se estima fue terminado a mediados del siglo XI, se pueden observar estatuas de amantes cargados de un sofisticado erotismo. Las esculturas en este templo son delgadas y esbeltas, y muestran la variedad más rica de ninfas en posturas animadas.





"A diferencia de la pornografía escrita, que permie imaginar, o mejor, que activa la imaginación del lector, la pornografía icónica bloquea la imaginación del voyeur, sujeto a la imposición de lo imaginado y antes visualizado por otro. Pero las artes de la imagen son por naturaleza altamente funcionales para la gratificación pornográfica, ya que el carácter analítico del encuare permite operar una selección óptica de las zonas visualmente más erógenas, mientras que la selectividad analítica del montaje permite guiar con los mismos criterios la mirada del espectador... Por eso, si la fruición del espectáculo cinematográfico se basa por definición en el vouyerismo, la fruición y la adición al género pornográfico constituye el ejemplo más modélico de iconomanía, iconofilia, idolomanía o iconolagnia.".
Ètant donnes. Autor: Marcel Duchamp

Podemos apreciar que esas representaciones no se consideraban prohibidas ni pecaminosas en algunas culturas, sin embargo, en otras eran consideradas como prohibidas, y todo ello dependía de los valores morales de cada sociedad ; asimismo esos valores cambiaban de acuerdo a la época.

Al citar a Alan Soble, Gubern indica que la pornografía es un género masculino,  ya que la pornografía de las mujeres se halla en el sentimentalismo de las novelas y de los melodramas radiofónicos y televisivos, debido a la psicosexualidad holística de las mujeres. Por otra parte, también se habla de un carácter didáctico de la pornografía al considerarla como una escuela de técnicas eróticas, fuente de gratificación hedonista y para personas física y socialmente marginadas."La gente disfruta viendo a otra gente hacer bien aquello que a ellas les gusta hacer...".

“La meta de la pornografía reside en la edificación de un imaginario que dinamite selectivamente ciertos tabúes sociosexuales, el imaginario del cine porno no sadomasoquista ha liberado al imaginario cinematográfico de la violación de la mujer, ya que en este género la mujer suele hallarse en perenne y entusiasta estado de disponibilidad sexual lo que evacua automáticamente el fantasma d ela violación”. (Gubern, 2005. P. 17)

Tal como afirma Gubern, la pornografía no sólo es visual, sino verbal o escrita, y ésta lleva a la creación de imágenes mentales por parte del lector o el escucha. Agrega que la pornografía icónica bloquea la imaginación del Voyeur, sujeto a la imposibilidad de lo imaginado.

La industria pornográfica se desarrolló para estimular la sexualidad masculina, ya que éste se tiene una mayor excitación erótica por medio de lo visual, y por el contrario, la mujer es más sensible al rito, a la verbalizad y la tactilidad. La hipersensibilidad erótica del hombre mediante lo visual lo convierte en destinatario de los estímulos porno…